Las plataformas de networking femenino más conocidas nacieron en Nueva York, en Londres, en San Francisco. Muza nace en Perú, y esa decisión es parte del argumento.
El símbolo de Muza son tres círculos que se superponen. A primera vista, es un logo. Mirado de cerca, es una tesis completa sobre lo que esta comunidad cree.
Entras a la sala de juntas y una voz interna te dice que no perteneces ahí. El síndrome de la impostora no es un defecto personal, es una respuesta a estar subrepresentada.
El consejo financiero más repetido a las emprendedoras, y uno de los más ignorados: separa tu dinero del dinero del negocio desde el mes uno.
Pedir un ascenso no es pedir un favor: es una conversación de negocios sobre el valor que ya entregas. Aquí el timing, el guion y qué hacer si la respuesta es todavía no.
Hay una brecha entre trabajar mucho y que además te vean trabajando mucho. Visibilidad no es autopromoción: es compartir información justa sobre tus resultados.
¿Qué pasa cuando la persona más valiosa de tu red profesional es también tu amiga? No se trata de elegir, sino de nombrar en qué modo están hablando.
Todas tenemos esa lista: personas con las que tuvimos una gran conversación y el contacto se enfrió. La culpa no debería frenarte para volver a escribir.
Si el networking tradicional te agota, no eres la única ni te pasa por antisocial. Aquí van estrategias reales para construir red sin fingir ser otra persona.
Hay una habilidad de networking que casi nadie enseña: saber conectar a dos personas que se necesitan sin conocerse todavía. No gasta tus contactos, los multiplica.